Cuando ya vas avanzando en todos los frentes y empiezas a ir a eventos y ferias de boda hay un tema que siempre llama la atención por lo mucho que lo has ignorado pensando que iba a ser sencillo.
¿Sencillo? Bendita ignorancia...
Pues sí, hablamos de los regalitos, los detalles que la feliz pareja regala a las invitadas y a los invitados.
Lo dicho, puede parecer fácil, pero no lo es.
¿El problema? La variedad, la inmensa variedad de posibilidades una vez curioseas un poquito. Hay mucha ciencia detrás de esto…
Veamos, decide si quieres regalar algo hecho por los novi@s, algo comprado, o algo que sea un término medio: comprado, pero personalizado. ¡Y dale vueltas al coco!
¿Lo compras? ¿Lo haces? ¿Lo personalizas? Ante todo plantéate si eres un manitas o un manazas antes de atreverte a hacer manualidades, luego piensa si tienes tiempo para ello (que esa es otra...) ¡y después asegúrate de que te queden de categoría!
A partir de aquí la cosa es ponerse a mirar, mirar y volver a mirar. Empezarás pensando que solamente tienes que encontrar dos cosas que te gusten: una para chicas y otra para chicos. Pero no es tan sencillo ser original a estas alturas de la vida...
Bueno, ya estás viendo como se comen el tarro los novi@s con esto, así que el día de la boda pon una sonrisa y unas bonitas palabras sobre lo maravilloso y original que es el detalle, aunque no te haya gustado una mierda :D
Por cierto, chicas, chicos... ¿y los niñ@s? ¡No te olvides!
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